La deshidratación no es sólo sentir un poco de sed. Es una afección progresiva que pasa por etapas, desde un inconveniente menor hasta una emergencia que pone en peligro la vida. ¿La parte complicada? Cuando notas los síntomas, tu cuerpo ya tiene un déficit. Comprender las señales de advertencia en cada etapa puede ayudarlo a actuar rápidamente y saber exactamente cuándo es el momento de buscar atención médica.
🟢 Etapa 1: Deshidratación leve (pérdida de agua corporal del 1 al 3 %)
La deshidratación leve es la etapa más temprana y la mayoría de nosotros la experimentamos regularmente sin darnos cuenta. Se pierde entre el 1 y el 3 % de su peso corporal en agua, lo que para una persona de 70 kg significa perder aproximadamente entre 0,7 y 2,1 litros de líquido sin una reposición adecuada.
Beba 250-500 ml de agua lentamente durante los próximos 30 minutos. Evite beber grandes cantidades a la vez. Si estás haciendo ejercicio, haz una pausa e hidrátate. La mayoría de las deshidrataciones leves se resuelven entre 30 y 45 minutos después de una ingesta adecuada de líquidos.
🟡 Etapa 2: Deshidratación moderada (3-6% de pérdida de agua corporal)
En esta etapa, tu cuerpo está luchando. Ha perdido entre el 3% y el 6% de su peso corporal en agua y múltiples sistemas de órganos se están viendo afectados. La función cognitiva disminuye, el rendimiento físico cae en picado y su cuerpo comienza a redirigir recursos para mantener los órganos vitales en funcionamiento.
El agua sola puede no ser suficiente en esta etapa. Su cuerpo necesita electrolitos (sodio, potasio, cloruro) junto con agua. Utilice una solución de rehidratación oral (SRO), bebidas deportivas o prepare su propia SRO en casa. Beba lenta y constantemente durante 1 a 2 horas. Descanse en un ambiente fresco. Si los síntomas no mejoran en 1 o 2 horas, busque atención médica.
🔴 Etapa 3: Deshidratación severa (más del 6 % de pérdida de agua corporal)
La deshidratación grave es una emergencia médica. En este punto, tu cuerpo está en modo de crisis. La función de los órganos se ve comprometida y, sin intervención, la deshidratación grave puede provocar insuficiencia orgánica, convulsiones, coma o la muerte.
- Confusión o delirio: el cerebro no recibe el flujo sanguíneo y el oxígeno adecuados
- Latidos cardíacos rápidos (taquicardia): el corazón bombea más rápido para compensar la reducción del volumen sanguíneo
- Respiración rápida y superficial: el cuerpo intenta mantener los niveles de oxígeno
- Desmayo o pérdida del conocimiento: La presión arterial cae a niveles peligrosos
- Sin producción de orina durante más de 8 horas: los riñones se están cerrando para conservar líquido
- Convulsiones: El desequilibrio electrolítico grave puede desencadenar eventos neurológicos
- Piel extremadamente seca y acampanada: cuando se pellizca, la piel permanece elevada (turgencia deficiente)
- Presión arterial baja: La presión sistólica por debajo de 90 mmHg es peligrosa
La deshidratación grave requiere reposición de líquidos por vía intravenosa (IV) en un entorno hospitalario. No intentes gestionarlo en casa. Mientras espera los servicios de emergencia, haga que la persona se recueste en un área fresca, eleve ligeramente las piernas y ofrézcale pequeños sorbos de SRO si está consciente y puede tragar.
👶 Grupos en riesgo: ¿quién necesita vigilancia adicional?
Ciertas poblaciones son más vulnerables a la deshidratación y pueden mostrar diferentes señales de advertencia:
🧪 Solución casera de rehidratación oral (SRO)
La fórmula de SRO de la Organización Mundial de la Salud es una solución que salva vidas y se utiliza en todo el mundo. Cuando los productos comerciales no estén disponibles, puedes hacerlo en casa:
Ingredientes:
1 litro de agua potable limpia
6 cucharaditas rasas de azúcar (unos 30 gramos)
1/2 cucharadita rasa de sal (unos 2,5 gramos)
Instrucciones: Disolver completamente el azúcar y la sal en el agua. Beba lentamente: alrededor de 200 a 400 ml por hora para adultos, menos para niños. Deseche la solución no utilizada después de 24 horas.
Opcional: agrega un chorrito de jugo de limón o naranja para darle potasio y sabor.
La SRO funciona porque el mecanismo de cotransporte de glucosa y sodio en los intestinos permite que el agua se absorba más rápido que el agua sola. Esta es la razón por la que las bebidas deportivas contienen azúcar y sal, aunque las SRO comerciales tienen una formulación más precisa para la rehidratación clínica.
🌞 Deshidratación relacionada con el calor
La deshidratación relacionada con el calor es particularmente peligrosa porque las enfermedades causadas por el calor pueden agravar rápidamente los síntomas de deshidratación. Comprender la progresión es fundamental:
El agotamiento por calor ocurre cuando su cuerpo se sobrecalienta y no puede enfriarse de manera eficiente. Los síntomas incluyen sudoración intensa, piel fría y húmeda, náuseas, debilidad y pulso rápido pero débil. Vaya a un área fresca, aflójese la ropa, aplique paños fríos y beba agua o SRO.
El golpe de calor es la forma más peligrosa. La temperatura corporal supera los 40 grados Celsius (104 grados Fahrenheit). La sudoración puede cesar, la piel se pone caliente y enrojecida y se produce confusión o pérdida del conocimiento. Esta es una emergencia potencialmente mortal que requiere atención médica inmediata. Llame a los servicios de emergencia y comience a enfriar a la persona con bolsas de hielo en el cuello, las axilas y la ingle mientras espera.
🛡️ Estrategias de prevención
El mejor enfoque para la deshidratación es nunca dejar que alcance etapas moderadas o graves. A continuación se presentan estrategias de prevención basadas en evidencia:
La deshidratación casi siempre se puede prevenir. Al aprender a leer las señales de su cuerpo, comprender quién está en mayor riesgo y saber cómo responder en cada etapa, podrá protegerse a sí mismo y a las personas que lo rodean de una afección que, si bien es común, nunca debe tomarse a la ligera.