Conceptos básicos de higiene menstrual: productos, prácticas y errores comunes

⚡ TL;DR

La higiene menstrual parece sencilla: utilizar un producto, cambiarlo, lavarse. Pero la gran cantidad de productos disponibles, los consejos contradictorios y los mitos generalizados pueden hacer que lo que debería ser sencillo parezca abrumador. Como ginecólogo, veo regularmente las consecuencias de la desinformación sobre higiene: infecciones recurrentes por las duchas vaginales, irritación por productos perfumados y sustos de SST por tampones olvidados. Aclaremos las cosas con orientación práctica basada en evidencia.

📦 Comparación de productos: encontrar su combinación

No existe un único producto menstrual "mejor": la elección correcta depende de su flujo, estilo de vida, comodidad, presupuesto y prioridades ambientales. Aquí tienes una comparación honesta:

Toallitas desechables: El producto más utilizado a nivel mundial. Se asientan en tu ropa interior y absorben el flujo externamente. Ventajas: fácil de usar, no requiere inserción, ampliamente disponible en diferentes absorbencias. Desventajas: pueden resultar voluminosos, pueden moverse durante la actividad, generan desechos significativos (una persona promedio que menstrúa usa entre 5.000 y 15.000 toallas sanitarias en su vida) y algunas mujeres desarrollan irritación por contacto con adhesivos o fragancias. Elija toallas sanitarias sin perfume y sin blanquear siempre que sea posible.

Tampones: Se insertan en el canal vaginal para absorber el flujo internamente. Ventajas: discreto, permite nadar y hacer ejercicio vigoroso, se siente invisible cuando se inserta correctamente. Contras: conlleva un pequeño riesgo de síndrome de shock tóxico (SST), requiere comodidad al insertarlo y necesita un cambio regular (cada 4 a 8 horas). Utilice siempre el tampón de menor absorbencia que controle su flujo: un tampón de mayor absorbencia en un día luminoso aumenta el riesgo de SST porque el tampón seco puede crear microabrasiones.

Copas menstruales: Copas reutilizables de silicona de grado médico que se insertan en la vagina para recoger (no absorber) el flujo. Ventajas: se pueden usar hasta 12 horas, se pueden reutilizar durante 5 a 10 años (enorme costo y ahorro ambiental), contienen más que los tampones y se asocian con un menor riesgo de SST. Desventajas: curva de aprendizaje para la inserción y extracción (normalmente de 2 a 3 ciclos para dominar), necesidad de acceso a agua para enjuagar entre usos y necesidad de esterilización entre ciclos (hirviendo durante 5 minutos).

Discos menstruales: Concepto similar a las copas, pero se ubican más arriba en el canal vaginal en el fondo de saco cervical. Ventajas: se puede usar durante el sexo con penetración (a diferencia de las copas), contiene una cantidad generosa de 60 a 70 ml y se vacía automáticamente cuando usa el baño. Disponible en versiones desechables y reutilizables. Desventajas: la misma curva de aprendizaje que las copas, y a algunas mujeres les resulta más difícil quitárselas.

Ropa interior de época: Ropa interior con capas absorbentes incorporadas que absorben la humedad y evitan fugas. Ventajas: se siente como ropa interior normal, excelente para usar durante la noche, días de flujo ligero o como respaldo con una copa o un tampón. Reutilizables y cada vez más disponibles en diseños elegantes. Desventajas: mayor costo inicial, necesidad de enjuagar y lavar después de cada uso y un flujo más intenso puede requerir la combinación con otro producto.

Mezclar y combinar

Muchas mujeres consideran que combinar productos funciona mejor: una copa menstrual durante el día, ropa interior menstrual por la noche, toallas sanitarias para el primer día intenso cuando los cambios de copa serían frecuentes o un disco para nadar. No existe ninguna regla que diga que debes utilizar un producto exclusivamente. Experimenta hasta encontrar tu combinación ideal.

🦠 Síndrome de shock tóxico: raro pero real

El SST es una afección rara y potencialmente mortal causada por toxinas producidas por las bacterias Staphylococcus aureus o Streptococcus pyogenes. Si bien el TSS se asocia con el uso de tampones (en particular, los tampones superabsorbentes que se dejan puestos demasiado tiempo), también puede ocurrir con copas menstruales, esponjas anticonceptivas, infecciones de heridas y sitios quirúrgicos. La incidencia es de aproximadamente 1 entre 100.000 mujeres que menstrúan por año; es muy raro, pero las consecuencias son lo suficientemente graves como para que el conocimiento de la prevención sea esencial.

⚠️ Síntomas de TSS: busque atención de emergencia de inmediato
  • Fiebre alta repentina (39°C / 102°F o más)
  • Erupción cutánea similar a una quemadura solar, especialmente en las palmas y las plantas
  • Caída rápida de la presión arterial (mareos, desmayos)
  • Vómitos o diarrea
  • Dolores musculares severos
  • Confusión o desorientación

Prevención: Cambiar los tampones cada 4 a 8 horas (nunca dormir con uno por más de 8 horas). Utilice la absorbencia más baja necesaria. Alterne entre tampones y toallas sanitarias cuando sea posible. Lávese las manos antes y después de la inserción. Si usa una copa menstrual, esterilícela entre ciclos y no la use por más de 12 horas. Si ya ha tenido TSS antes, evite por completo el uso de tampones y copas.

⏰ Pautas de frecuencia de cambios

Toallitas: cada 4 a 6 horas, o antes si están saturadas. Incluso en días de luz, el uso prolongado genera bacterias y provoca olores.
Tampones: Cada 4 a 8 horas como máximo. Nunca exceda las 8 horas. Configura una alarma en tu teléfono si tiendes a olvidarlo.
Copas/discos menstruales: vacíe cada 8 a 12 horas. Enjuague con agua (y jabón suave sin perfume, si está disponible) antes de volver a insertarlo.
Ropa interior menstrual: cámbiela cada 8 a 12 horas según el flujo. Enjuague con agua fría inmediatamente después de retirarlo y luego lave a máquina.

🚿 Rutina de lavado: menos es más

Uno de los errores más comunes en la higiene menstrual es el exceso de limpieza. La vagina tiene un sofisticado ecosistema de autolimpieza: una comunidad equilibrada de bacterias Lactobacillus que mantienen un pH ácido (3,8 a 4,5), protegiendo contra infecciones. Alterar este ecosistema causa más problemas que la "limpieza" que pretende lograr.

Sí: Lavar la vulva externa (labios labiales, perineo) con agua tibia. Si prefiere el jabón, elija un limpiador suave, sin perfume y con pH equilibrado, diseñado específicamente para uso íntimo. Seque con una toalla limpia, no frote.

No: ducharse (nunca; esto se asocia con un mayor riesgo de vaginosis bacteriana, candidiasis, enfermedad inflamatoria pélvica y embarazo ectópico). No utilice toallitas perfumadas, desodorantes femeninos en aerosol ni productos perfumados cerca de la vulva o la vagina. No utilices jabón antibacteriano en el tejido genital: mata las bacterias protectoras que necesitas.

🌙 Estrategias de protección nocturna

Las goteras nocturnas son una frustración común. Aquí hay estrategias que funcionan:

Completas nocturnas: son más largas (hasta 40 cm) y más anchas que las compresas diurnas, con una cobertura de espalda extendida. Coloque la almohadilla un poco más atrás de lo que lo haría durante el día para tener en cuenta el ángulo acostado.

Copa o disco menstrual + ropa interior menstrual: Esta combinación es el estándar de oro para la protección nocturna. La copa maneja la mayor parte del flujo, mientras que la ropa interior menstrual atrapa cualquier desbordamiento o fuga posicional. La mayoría de las mujeres pueden dormir 8 horas completas sin problemas.

Protector de colchón: un protector de colchón impermeable elimina el estrés de arruinar la ropa de cama y es una inversión que vale la pena para cualquier persona que menstrúe.

🌿 Opciones ecológicas

El impacto medioambiental de los productos menstruales desechables es sustancial. A lo largo de su vida, una sola persona puede utilizar entre 5.000 y 15.000 toallas sanitarias o tampones, generando más de 100 kilogramos de desechos, la mayoría de los cuales contienen plásticos que tardan siglos en descomponerse.

Las alternativas sostenibles incluyen copas menstruales reutilizables (que duran entre 5 y 10 años), toallas sanitarias de tela reutilizables (que duran entre 3 y 5 años con el cuidado adecuado), ropa interior menstrual (que dura entre 2 y 3 años) y discos menstruales (versiones reutilizables que duran varios años). Incluso cambiar a desechables de algodón orgánico, que se biodegradan más rápido y evitan el algodón cargado de pesticidas, es un paso en la dirección correcta.

✈️ Consejos de viaje

Viajar durante tu período requiere un poco de planificación adicional, pero no debería limitar tus aventuras.

Empaca más de lo que crees que necesitarás. Los viajes alteran las rutinas y el estrés puede alterar el flujo. Traiga un 50 % más de suministros de los que requiere su ciclo típico.
Lleve un pequeño kit de higiene: toallitas sin perfume, una bolsa con cierre para productos usados (cuando no haya contenedores disponibles), desinfectante para manos y un par de ropa interior de repuesto.
Las copas menstruales son ideales para viajar: Un artículo pequeño reemplaza una caja entera de tampones o toallas sanitarias. Solo asegúrese de tener acceso a agua limpia para enjuagarse.
Establece recordatorios de cambios: los cambios de zona horaria y los itinerarios ocupados hacen que sea fácil perder la pista. Utilice la alarma de su teléfono.

Una buena higiene menstrual no se trata de lograr la perfección estéril: se trata de mantener el cuerpo cómodo, prevenir infecciones y encontrar productos que se adapten perfectamente a su vida. En caso de duda, hazlo simple: cámbiate regularmente, lávate suavemente, evita las fragancias y escucha a tu cuerpo.