Reconocimiento y prevención de hemorroides: lo que su médico quiere que sepa

⚡ TL;DR

Las hemorroides podrían ser la afección de la que más se habla, pero de la que más se comprende incomprendida, en gastroenterología. Casi todo el mundo tiene una opinión, un remedio casero o una historia de terror, pero sorprendentemente pocas personas entienden qué son realmente las hemorroides, por qué ocurren y cómo tratarlas adecuadamente. Permítanme dejar las cosas claras: las hemorroides no son una enfermedad. Son estructuras anatómicas normales: cojines de vasos sanguíneos, tejido conectivo y músculo liso que recubren el canal anal. Todo el mundo los tiene. Sólo se convierten en un "problema" cuando se hinchan, sangran, prolapsan o causan molestias. Y cuando lo hacen, hay un camino claro y basado en evidencia hacia el alivio.

🔬 Interno versus externo: dos bestias diferentes

Comprender la distinción entre hemorroides internas y externas es crucial porque se presentan de manera diferente y requieren enfoques diferentes.

📊 Hemorroides internas: sistema de clasificación

Las hemorroides internas surgen por encima de la línea dentada, un límite dentro del canal anal donde cambia la inervación. Debido a que esta área tiene inervación visceral (no somática), las hemorroides internas suelen ser indoloras.

Grado I: Sangrado sin prolapso. Notas sangre de color rojo brillante en el papel higiénico o en la taza, pero no sobresale nada.

Grado II: Prolapso durante el esfuerzo pero se retrae espontáneamente. Es posible que sienta que algo sobresale durante la evacuación intestinal, pero vuelve a entrar por sí solo.

Grado III: Prolapso que requiere reducción manual. El pañuelo sale y es necesario empujarlo suavemente hacia adentro.

Grado IV: Prolapso permanente y no se puede reducir. Estos pueden quedar encarcelados o trombosados, requiriendo atención médica urgente.

Las hemorroides externas se desarrollan debajo de la línea dentada, donde la piel tiene una rica inervación somática. Esto significa que pueden ser extremadamente dolorosos, especialmente cuando están trombosados ​​(cuando se forma un coágulo de sangre en su interior). Una hemorroide externa trombosada se presenta como un bulto azulado, doloroso y firme en el margen anal. El dolor es peor en las primeras 48 a 72 horas y generalmente desaparece en 1 a 2 semanas a medida que se absorbe el coágulo.

⚡ Factores de riesgo: por qué aparecen las hemorroides

Los síntomas de las hemorroides resultan del aumento de presión sobre las almohadillas anales. Los siguientes factores son los contribuyentes mejor establecidos:

1
Esfuerzo al defecar. Este es el factor de riesgo modificable número uno. El esfuerzo aumenta la presión intraabdominal, ingurgita los vasos hemorroidales y puede provocar prolapso. Las heces duras debido al bajo consumo de fibra son las culpables habituales.
2
Estar sentado durante mucho tiempo en el inodoro. Pasar más de 5 a 10 minutos en el inodoro (a menudo mientras navegas por el teléfono) mantiene las almohadillas anales en una posición dependiente y sin apoyo que promueve la ingurgitación. Deje su teléfono fuera del baño.
3
Dieta baja en fibra. Sin la fibra adecuada (25 a 30 g/día), las heces se vuelven duras y difíciles de evacuar, lo que requiere más esfuerzo.
4
Estreñimiento crónico o diarrea. Ambos extremos estresan las almohadillas anales: estreñimiento por esfuerzo, diarrea por deposiciones frecuentes e irritantes.
5
Embarazo. El útero en crecimiento comprime las venas pélvicas, aumentando la presión en los vasos hemorroidales. Los cambios hormonales también relajan las paredes de los vasos. Hasta el 35 % de las mujeres embarazadas desarrollan hemorroides sintomáticas.
6
Estar sentado o de pie durante mucho tiempo. Las ocupaciones sedentarias aumentan la congestión venosa pélvica. Las pausas regulares para el movimiento son esenciales.
7
Levantamiento pesado. Las maniobras repetidas de Valsalva durante el levantamiento de pesas o el levantamiento ocupacional de objetos pesados aumentan la presión intraabdominal.

🏠 Tratamiento en el hogar: estrategias de primera línea

La buena noticia es que la mayoría de los brotes de hemorroides (aproximadamente el 80%) responden al tratamiento conservador en un plazo de 2 a 4 semanas. Esto es lo que realmente funciona:

Baños de asiento: siéntese en agua tibia (no caliente) durante 10 a 15 minutos, 2 a 3 veces al día y después de defecar. Esto reduce la hinchazón, relaja el esfínter interno y mejora el flujo sanguíneo. El agua tibia es suficiente, no se necesitan sales ni aditivos.
Suplemento de fibra: la cáscara de psyllium (Metamucil) es la opción más estudiada. Comience con una cucharadita al día y aumente gradualmente. Un metanálisis de 2012 encontró que la suplementación con fibra reducía el riesgo de hemorragia en un 50 % y los síntomas generales de hemorroides en un 47 %.
Hidratación: beba al menos de 6 a 8 vasos de agua al día. La fibra sin agua es contraproducente: puede empeorar el estreñimiento.
Tratamientos tópicos: La crema de hidrocortisona de venta libre (1%) reduce la picazón y la inflamación. Las almohadillas de hamamelis (Tucks) brindan un alivio refrescante. La vaselina aplicada antes de defecar puede reducir la fricción. Limite el uso de esteroides a 7 días para prevenir el adelgazamiento de la piel.
Alivio del dolor: Los AINE orales (ibuprofeno) son más eficaces que el paracetamol para el dolor de las hemorroides porque también reducen la inflamación. Para las hemorroides externas trombosadas, la aplicación de bolsas de hielo durante 10 minutos varias veces al día puede ayudar durante las primeras 48 horas.

🏥 Cuando se necesita cirugía

La mayoría de las hemorroides nunca requieren cirugía. Pero para las hemorroides internas persistentes de Grado III a IV o las hemorroides externas trombosadas recurrentes, la intervención quirúrgica ofrece un alivio definitivo.

Procedimientos en el consultorio (para hemorroides internas de grado I a III):

La

ligadura con banda elástica es el procedimiento de consultorio más utilizado y eficaz. Se coloca una pequeña banda elástica en la base de la hemorroide interna, cortando el suministro de sangre. El tejido se marchita y se cae al cabo de 5 a 7 días. La tasa de éxito supera el 80%. Es normal sentir una leve molestia y presión durante 24 a 48 horas.

La coagulación por infrarrojos utiliza luz enfocada para coagular el tejido hemorroidal. Menos eficaz que las bandas pero asociado con menos molestias. Lo mejor para los grados I a II.

La hemorroidectomía quirúrgica se reserva para las hemorroides de grado III a IV en las que no han funcionado las medidas conservadoras ni los procedimientos del consultorio. Es el tratamiento más eficaz (tasa de éxito del 95 %), pero implica un dolor posoperatorio significativo y un período de recuperación de 2 a 4 semanas.

🚨 No asuma que son "solo hemorroides"
  • El sangrado rectal siempre debe ser evaluado por un proveedor de atención médica, especialmente después de los 45 años. El cáncer colorrectal, la enfermedad inflamatoria intestinal y las fisuras anales pueden imitar los síntomas de las hemorroides.
  • Es particularmente importante investigar un cambio en los hábitos intestinales combinado con sangrado.
  • La sangre oscura o alquitranada no proviene de hemorroides; sugiere hemorragia gastrointestinal superior y necesita una evaluación urgente.
  • El dolor intenso e implacable con un bulto perianal puede indicar un absceso, no una hemorroide.

🛡️ Prevención: tu estrategia a largo plazo

Consuma entre 25 y 30 g de fibra al día procedente de cereales integrales, frutas, verduras y legumbres. Complemente con psyllium si es necesario.
Manténgase hidratado: busque orina de color amarillo pálido como indicador de hidratación.
Vaya cuando sienta la necesidad; no se demore, ya que esto provocará que las heces sean más duras y con más esfuerzo.
Limita el tiempo para ir al baño a 5 minutos. Si no sucede, levántate e inténtalo más tarde.
Haga ejercicio con regularidad. Incluso caminar moderadamente reduce el estreñimiento y la congestión venosa pélvica.
Utilice un taburete para elevar las rodillas por encima de las caderas mientras está sentado en el inodoro. Esto endereza el ángulo anorrectal y reduce la necesidad de hacer esfuerzo.
💡 La regla de los 5 minutos

Si pudiera dar un consejo para prevenir las hemorroides, sería este: no pase más de 5 minutos en el baño. Cada minuto adicional que pasa sentado allí, los cojines anales sin soporte se llenan de sangre por gravedad. Deja tu teléfono, haz tus necesidades y vete. Tus hemorroides, actuales o futuras, te lo agradecerán.