Comprender el color y la forma de las heces: su barómetro de salud intestinal

⚡ TL;DR

Esto es algo que le digo a cada paciente en su primera visita: el informe de salud más informativo que jamás recibirá está sentado en la taza del inodoro todos los días, sin costo alguno. Tus heces son un mensajero notablemente honesto. Su color, forma, consistencia e incluso flotabilidad reflejan lo que comiste, qué tan bien lo digeriste, qué tan hidratado estás y si algo más profundo merece atención. La mayoría de la gente tira de la cadena sin mirar. Cuando termine este artículo, sabrá exactamente qué buscar y cuándo llamar a su médico.

🎨 Color de las heces: lo que realmente significa cada tono

Las heces normales varían desde bronceado claro hasta marrón chocolate oscuro. Ese color marrón proviene de la estercobilina, un pigmento creado cuando las bacterias intestinales descomponen la bilirrubina, un producto de desecho de los glóbulos rojos viejos procesados ​​por el hígado. Cuando el color se desvía significativamente, vale la pena investigarlo.

Marrón (de claro a oscuro)

Normal. La bilis se ha descompuesto adecuadamente. Las variaciones de tono día a día están perfectamente bien y normalmente reflejan diferencias dietéticas.

Verde

Generalmente inofensivo. Las causas comunes incluyen espinacas, col rizada, colorantes alimentarios verdes, suplementos de hierro o tránsito intestinal rápido (la bilis no tuvo tiempo de descomponerse por completo). Ocasionalmente se observa con el uso de antibióticos.

Amarillo o grasoso

Puede indicar exceso de grasa en las heces (esteatorrea). Si es de color amarillo pálido, huele mal y flota, considere la posibilidad de enfermedad celíaca, pancreatitis crónica o malabsorción de ácidos biliares. Las heces amarillas ocasionales después de una comida rica en grasas no son alarmantes.

Naranja

Por lo general, dietéticos: zanahorias, batatas, alimentos con betacaroteno o colorantes artificiales. Rara vez indica un problema biliar. Normalmente no hay nada de qué preocuparse.

🚨 Tres colores que exigen atención médica
  • Negra o alquitranada (melena): sugiere sangrado en el tracto gastrointestinal superior: estómago o esófago. La sangre se vuelve negra a medida que se digiere. Excepción: los suplementos de hierro, el subsalicilato de bismuto (Pepto-Bismol) y el regaliz negro pueden provocar un oscurecimiento inofensivo.
  • Rojo brillante o con sangre (hematoquecia): indica sangrado en el tracto gastrointestinal inferior: hemorroides, fisuras anales, enfermedad diverticular o pólipos. Se deben evaluar incluso pequeñas cantidades de sangre roja, especialmente después de los 45 años.
  • Pálido, de color arcilla o blanco: Indica falta de bilis que llega a los intestinos. Esto puede indicar una obstrucción del conducto biliar (cálculos biliares, tumores), enfermedad hepática o patología de la cabeza del páncreas. Busque una evaluación médica de inmediato.

📏 La báscula de heces de Bristol: su boleta de calificaciones basada en la forma

Desarrollada en la Universidad de Bristol en 1997, la escala de forma de heces de Bristol clasifica las heces en siete tipos según su forma y consistencia. Se correlaciona directamente con el tiempo de tránsito del colon: cuánto tiempo pasan los desechos en el intestino grueso.

📊 Los siete tipos explicados

Tipo 1: grumos duros separados (como nueces): Estreñimiento severo. Las heces han pasado demasiado tiempo en el colon y casi toda el agua ha sido absorbida. A menudo es doloroso evacuar.

Tipo 2: con forma de salchicha pero con grumos: estreñimiento leve. Mejor que el Tipo 1 pero aún indica tránsito lento. Se necesita más fibra y agua.

Tipo 3: Salchicha con grietas superficiales: Normal. Se trata de heces saludables con buena hidratación y fibra adecuada.

Tipo 4 — Salchicha o serpiente lisa y suave: Ideal. Este es el estándar de oro: fácil de aprobar, bien formado e indica una función digestiva óptima.

Tipo 5: Manchas blandas con bordes bien definidos: Ligeramente sueltas. Puede indicar una intolerancia dietética leve o un tránsito ligeramente rápido. No necesariamente problemático si es ocasional.

Tipo 6: trozos blandos y esponjosos con bordes irregulares: al borde de la diarrea. Podría indicar inflamación, infección o intolerancia alimentaria.

Tipo 7: Totalmente líquido, sin trozos sólidos: Diarrea. Las heces han pasado por el colon demasiado rápido para absorber agua. Si persiste más de 48 horas, investigue.

🔍 Más allá del color y la forma: otras pistas que vale la pena destacar

Sus heces se comunican a través de algo más que la apariencia. Preste atención a estas señales adicionales:

Flotabilidad: las heces que flotan constantemente a menudo contienen exceso de gas o grasa. La flotación ocasional es normal; la flotación persistente con un brillo grasoso sugiere malabsorción de grasas.

Olor: Todas las heces huelen. Ese es el metabolismo bacteriano normal. Sin embargo, un hedor inusualmente desagradable y sulfuroso que representa un cambio marcado con respecto al valor inicial podría indicar infección (como Clostridioides difficile), malabsorción o enfermedad inflamatoria intestinal.

Moco: una fina capa de moco es normal; el revestimiento intestinal la produce para lubricación. La mucosidad visible, fibrosa o excesiva puede indicar síndrome del intestino irritable, infección o enfermedad inflamatoria intestinal.

Alimentos no digeridos: los granos de maíz, las semillas y la piel de las verduras suelen aparecer intactos. Esto es normal: sus cáscaras de celulosa resisten la digestión. Sin embargo, ver constantemente grandes trozos de comida no digerida puede sugerir que estás comiendo demasiado rápido o que no tienes suficientes enzimas digestivas.

🩺 Cuándo consultar a su médico

La mayoría de los cambios en las heces son temporales y están relacionados con la dieta. Pero ciertos patrones deberían provocar una visita médica, idealmente más temprano que tarde.

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Sangre en las heces, ya sea de color rojo brillante, oscuro o negro, que no puede explicarse por alimentos o suplementos.
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Cambio de color persistente que dura más de 2 semanas sin una causa dietética obvia.
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Heces estrechas y finas como un lápiz constantemente: podrían indicar un estrechamiento u obstrucción en el colon.
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Pérdida de peso inexplicable combinada con cambios en los hábitos intestinales.
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Heces pálidas o de color arcilla: siempre justifica una investigación para detectar problemas biliares o hepáticos.

🥗 Ajustes en la dieta para mejorar la forma de las heces

La forma más rápida de mejorar la calidad de las heces es a través de lo que come y bebe. Este es su plan de acción basado en evidencia:

Trate de consumir entre 25 y 30 g de fibra al día. Mezcle fibra soluble (avena, frijoles, manzanas, psyllium) con fibra insoluble (trigo integral, verduras, salvado). La fibra soluble forma un gel que ablanda las heces; La fibra insoluble añade volumen y acelera el tránsito.
Beba al menos 8 tazas (2 litros) de agua al día. La fibra sin agua puede empeorar el estreñimiento. Piense en la fibra como una esponja: necesita agua para funcionar.
Incluya alimentos ricos en probióticos. El yogur, el kéfir, el chucrut y el kimchi favorecen un microbioma intestinal diverso, que influye directamente en la calidad de las heces.
Limita los alimentos ultraprocesados. El alto contenido de azúcar, el bajo contenido de fibra y los aditivos artificiales pueden alterar la motilidad intestinal y el equilibrio del microbioma.
Mueve tu cuerpo. Incluso una caminata diaria de 20 minutos estimula la peristalsis intestinal y puede mejorar notablemente el tiempo de tránsito en una semana.
💡 La revisión del baño en 3 segundos

Antes de tirar la cadena, tómate tres segundos para mirar. Pregúntese: ¿De qué color? ¿Qué forma? ¿Algo inusual? Ese hábito rápido, que se practica a diario, puede detectar los problemas a tiempo, cuando son más tratables. Tu instinto te habla todos los días. Todo lo que necesitas hacer es escuchar.